La lavanda y el sueño

<<Quisiera que mi casa fuera

 un campo de lavanda

que mi cuerpo se impregnara

de su perfume y mis ojos se llenaran

de su hermoso color,

que el campo de lavanda

fueran mi cama y en las noches

sentirme arropado (a) por su aroma…

Al despertar cada mañana

sentirme fresco (a), vivo (a)

y ser solo aroma y color de lavanda>>

Antes de hablar de la lavanda…. Seguro que has oído hablar de la aromaterapia, ¿verdad? Es una práctica milenaria y nace de la lavanda! La explicación científica de los efectos de los aromas, tiene que ver con la conexión entre nuestros sentidos y nuestro cerebro. Funciona más o menos así:

  1. Las moléculas del olor que están flotando en el aire llegan a las fosas nasales y se disuelven en las mucosidades.
  2. Las neuronas receptoras del olfato, detectan los olores. Son capaces de detectar miles de olores diferentes.
  3. Estas neuronas, transmiten la información a los bulbos olfatorios, que se encuentran en la parte de atrás de la nariz, que envían mensajes directamente a:
  • Los centros más primitivos del sistema límbico, donde se estimulan las emociones y memorias, y
  • A los centros “avanzados” donde se modifican los pensamientos concientes (neocorteza).

Estos centros cerebrales perciben olores y tienen acceso a recuerdos que nos traen a la memoria personas, lugares o situaciones relacionadas con estas sensaciones olfativas. En este sentido, si asociamos determinados olores que nos relajan y producen calma, a dormir, automáticamente se generará un aprendizaje sensorial que hará que cada vez que detectemos ese aroma, podamos predecir lo que sigue.

Ahora si, entendiendo el proceso neurobioquímico del olfato, pasemos a hablar de la famosa lavanda.

Es un planta silvestre, mediterránea, medicinal, con una historia curativa interesantísima, que sin duda alguna inspira. Se caracteriza por un olor y color muy especial.

Dicen de ella, que desestresa y reconforta, consuela, ayuda a liberarte del estrés, y hasta cura los dolores de cabeza. Antes, se usaban muchos productos en el hogar con olor a lavanda (porque viene de lavar…). Las abuelitas tenían pastillas en los armarios, detergentes, incluso las plantas en casa.  ¡Y que mayor sensación de seguridad, calma y ternura que la que genera una abuela!

Imaginar un campo de lavanda es pensar en desconexión del mundo exterior, en descanso, relajación, silencio… Es una planta elegante a la vez que simple, que sin duda te hace suspirar!

Su asociación al sueño, viene de lo que representa: paz, armonía, frescura, calma y profundidad. Cuando tenemos problemas con el sueño, esto es justo lo que necesitamos.

Un adecuado ambiente de sueño debe ser: organizado, relajante y con mínima estimulación. Poca luz, poco ruido, temperatura fresca (entre 20 y 24 grados) y adecuado mobiliario. Una decoración que te guste, simple y que te haga sentir cómodo. Si a ello, le sumamos tan agradable aroma a lavanda, lo tenemos todo!

Hoy, te recomiendo la lavanda, pero puedes usar cualquiera que te guste (también se recomienda: jazmín, mandarina…). Puedes utilizarla en diferentes formatos: velitas aromáticas, ambientadoras, aceites para difusor, aceites corporales, suavizante para tu ropa de cama, desinfectantes para limpiar. Si usas vela, asegúrate de apagarla antes de dormirte.

Prepara tu espacio, una o dos horas antes de ir a la cama y notarás importantes diferencias en tu descanso. Conciliarás más rápido y el sueño sin duda será mucho más profundo y reparador.

Y si te gusta leer antes de dormir, te comparto esta hermosa poesía, que activará tu imaginación y tu estado de relajación! No solo oler, sino pensar en lavanda puede ser aún más poderoso!

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